miércoles, 25 de julio de 2012

Valles Calchaquíes y Ruta Nacional 40

Los Valles Calchaquies han sido de importantísima riqueza cultural, habitados por los primeros pobladores que construyeron sus ciudades, viviendas, desarrollaron la agricultura, sus prácticas religiosas y han dejado un testimonio y una cultura hasta nuestros tiempos.

Desde fines del siglo XV fueron parte de los caminos incaicos, luego la puerta de ingreso de los conquistadores españoles desde el Alto Perú al Virreinato del Río de la Plata. Quizás el mayor sitio arqueológico sean las Ruinas de Quilmes.

Es un valle surcado con infinidad de cursos de agua que bajan de los cerros y las nevadas, que se nutren de las torrenciales lluvias de verano, pero que siguen siendo tierras muy áridas, de arenas y piedras, de pequeñas producciones regionales, cultivos y ganadería, con la excepcionalidad que su clima brinda en los excelentes vinos torrontés especialmente en los viñedos próximos a Cafayate.

Sus poblados pequeños y medianos mantienen un estilo detenido en el tiempo, con sus casas de adobe y techos de paja, sus pircas y corrales de piedra, sus formas montañosas espectaculares como la Quebrada de las Flechas.

La Ruta Nacional 40 se convierte en esta región calchaquí en el eje conductor que une los distintos pueblos, a veces como una ruta pavimentada y amplia, las más como un estrecho camino de ripio, que cruza infinidad de vados, parajes desolados o se convierte en una calle zigzagueante como en Fuerte Quemado.

SANTA MARIA DE YOKAVIL

La localidad de Santa María se encuentra al noroeste de la Provincia de Catamarca, sobre la margen este del Río Santamaría y puente por medio de la Ruta Nacional 40. Se encuentra próxima a la localidad tucumana de Amaicha del Valle, en el sur de los valles calchaquíes.

La ciudad fue fundada el 2 de febrero de 1707 por el Capitán Ambrosio Muñiz Cancino. Santa María es una localidad de actividad rural, con más de 10 mil habitantes. Se cultivan plantas aromáticas, pimientos, nogales y otros frutales.

SAN JOSE

La localidad de San José se encuentra unos 10 kilómetros al sur de la ciudad de Santa María, en el noroeste de la Provincia de Catamarca.

Es una zona rural, con algunos viñedos, de clima muy árido y tierras arenosas, al borde del Río Santamaría y a pocos kilómetros de la Ruta Nacional 40. Frente a su plaza arbolada se destaca una importante iglesia.

FUERTE QUEMADO

Avanzamos hacia el norte por la Ruta Nacional 40, bordeando el Río Santamaría, en los Valles Calchaquíes. El camino es llano, el terreno es arenoso, la vegetación es escasa, algunos arbustos. Nos rodean algunas casas de adobe y techos de paja, cercos realizados con montículos de tierra, ramas y piedras.

Kilómetros más adelante nuestro camino se angosta, es una continuidad de casas precarias cuyas puertas de madera dan a la ruta sin intermedio. El pueblo de Fuerte Quemado surge siguiendo el trazado estrecho de la Ruta Nacional 40 durante varios kilómetros. Tiene actualmente unos 450 habitantes aunque esta tarde de invierno que lo recorremos no observamos a ninguno.

TAFI DEL VALLE

La localidad de Tafi del Valle es uno de los más destacados centros turísticos de la Provincia de Tucumán. Se encuentra a 126 kilómetros de la ciudad de San Miguel de Tucumán, sobre la Ruta Provincial 307 y a unos 2.014 metros sobre el nivel del mar rodeado de sierras, praderas y el Dique La Angostura.

En Tafi del Valle encontramos una población creciente que combina su parte más histórica de casas de estilo colonial y su Parroquia Nuestra Señora del Carmen construida de piedra, con la actividad turística que ofrece comidas regionales, hotelería, excursiones a los valles calchaquíes, ferias de artesanías, negocios de artículos regionales desde dulces hasta tejidos y cerámicas. 

EL INFIERNILLO y AMPIMPA

Partimos de Tafí del Valle rumbo al oeste para introducirnos en los Valles Calchaquíes y visitar Amaicha del Valle.

Vamos ascendiendo por La Quebradita, que nos ofrece un amplio panorama del Valle de Tafí. Encontramos algunas casas importantes y también hoteles. Nos rodean importantes cerros y un paisaje de pastizales bajos.

Nuestro camino alcanza los 3.042 metros de altitud, luego de una sucesión de curvas, al llegar a El infiernillo, punto más elevado del recorrido, donde encontramos puestos de artesanías y regionales. Por esta abra, pasó el primer español Capitán Diego de Rojas desde Alto Perú hacia el llano.
 
Amaicha del Valle es un pueblo tranquilo, ubicado a 167 kilómetros de San Miguel de Tucumán. A pocos metros de la rotonda de ingreso se encuentra el espléndido Museo de la Pachamama donde su autor Héctor Cruz ha construido una obra que representa cultura y arte.

Cruzando el puente encontramos un cuadriculado de calles que tienen por centro la Plaza San Martín con su arbolada, su iglesia de frente blanco y con una torre con campanas y algún hotel modesto.

RUINAS DE QUILMES

Uno de los momentos más importantes del viaje por el Valle Calchaquí es visitar las Ruinas de Quilmes.

Visitamos un sector habilitado y reconstruido de la ciudad calchaquí, con sus casas de gruesas paredes de tierra y piedra, sus silos para conservar alimentos, patios que comunican las viviendas, los senderos ascienden al sur y al norte por distintos puntos de observación que tienen amplia vista defensiva de todo el valle.

Hay sitios donde se reconocen morteros, apachetas –montículos de piedra de sentido religioso y festivo-, el templo, más arriba una ciudadela fortificada para su defensa, y mientras que vamos trepando, vamos subiendo en la escala social y de poder de aquella civilización.


La localidad de Tolombon es conocida por sus ruinas prehispánicas y por sus viñedos. Ubicado a 1660 metros de altitud, al pie de las Sierras del Cajón y sobre la Ruta Nacional 40 tuvo una importante población indígena y hay un sitio arqueológico declarado monumento histórico nacional en agosto de 1944, que abarca 15 hectáreas.

La actual población tiene su plaza y su Iglesia Nuestra Señora del Carmen de estilo colonial, paredes gruesas, torre con campana, techos a dos aguas. La Bodega Tolombon fue fundada en 1892.
 
CAFAYATE

Cayate es la capital del vino torrontés, es una ciudad de estilo urbanizado que respeta un perfecto diseño en cuadrícula, una plaza centrica, su iglesia.

Podemos visitar una decena de bodegas, realizar visitas guiadas, degustaciones, adquirir vinos regionales. Tambien disfrutar de comidas regionales y música folclorica en cena frente a la plaza. Son imperdibles el Museo Regional y Arqueológico Rodolfo Bravo y el Museo de la Vid y del Vino.


Al norte de Cafayate encontramos Animaná, luego San Carlos, más adelante pequeños poblados como Santa Rosa, La Merced y Payogastilla.

A medida que avanzamos hacia el norte vamos dejando atrás los viñedos y bodegas para acercarnos a la árida región de la Quebrada de las Flechas.


ANGASTACO y FINCA EL CARMEN

Angastaco es una de las localidades de los Valles Calchaquies que encontramos en nuestro camino por la Ruta Nacional 40 uniendo Cafayate y Cachi.  Una región sumamente árida, entre cordones montañosos y tierras arenosas y pedregosas, alimentada por las aguas del Río Angastaco.

Caminante que llegas a este pueblo arenoso permite que Angastaco te ofrezca su fortuna, su amistad y su vino, que beberás dichoso mientras pisas el blanco corazón de la luna” dice un antiguo cartel municipal que nos recibe.

El poblado esta a un par de kilómetros de la Ruta, lo primero que encontramos es un barrio nuevo de viviendas construidas por planes oficiales, luego aparece el pueblo con su plaza, iglesia, hosteria, casas de adobe.

Molinos fue fundada por los españoles a mediados del siglo XVII. El pueblo es atravesado por el Río Calchaquí y mantiene la tranquilidad de otros tiempos.

Con sus casas de estilo colonial que fueran parte de aquella gobernación española, calles amplias y empedradas, casas de adobe pintadas de blanco, pesadas puertas de madera en las ochavas, tejos de paja o de tejas, grandes rejas forjadas en las esquinas. La casa de la gobernación hoy es un elegido hotel "La Hacienda de Molinos".
 

Seclantás es una pequeña población de los Valles Calchaquies. Este pueblo de los más antiguos fue protagonista en 1814 del auxilio a las fuerzas militares del General Belgrano. Casi solo tiene una calle central que nace de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen y la plaza arbolada y va uniendo las casas con sus galerías, techos de caña y barro.
 
Se destaca por sus artesanos teleros y ser cuna del poncho salteño. También hay bodegas dedicadas al vino patero.
 
CACHI

El camino a Cachi nos llevará por la Cuesta del Obispo, con su altura máxima en Piedra del Molino a 3.348 mts sobre el nivel del mar. El camino va acompañado de las viejas vías del tren. El recorrido combina los verdes de la vegetación con los variados colores de las sierras descubiertas. Atravesaremos la Recta del Tin Tin y el Parque Nacional Los Cardones.

Cachi es un pueblo muy calmo y colonial, sus calles de empedrados de piedra, sus casas blancas, rodeando su plaza central. La Iglesia San José de Cachi fue declarada Monumento Histórico Nacional en diciembre de 1945. Tiene una espadana con tres campanas y fue restaurada en 1947.

PAYOGASTA


Apenas al norte de Cachi atravesando un puente importante y un vado, y en el kilómetro 4510 de la Ruta Nacional 40 se encuentra el pequeño poblado de Payogasta.


Esta localidad esta dedicada a la agricultura y ganadería en pequeña escala, gracias a los ríos próximos. Especialmente dedicados al cultivo y secado de pimientos. Sobre nuestro camino encontramos la iglesia y la plaza, algunas despensas, la escuela.


MAPAS



Ver Salta, Jujuy y Tucumán en un mapa ampliado
 


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